jueves, 17 de octubre de 2013

Meta... morfosis

Todo cambio dentro de una empresa es siempre difícil debido en gran parte a que existen hábitos arraigados que "cuestan" modificar pero que es necesario hacerlo si se quiere llegar a un objetivo. Estas costumbres, que no son malas ni buenas, resultan en muchos casos obsoletas y no aplicables en la actualidad, llegando a convertirse en barreras que impiden el crecimiento de cualquier compañía.

El primer paso para realizar cualquier cambio está en tomar la decisión para hacerlo, previo a ello, los factores externos e internos son determinantes para saber que camino seguir, el cual nos llevará al fin deseado.

Días atrás aprendí de una persona muy especial para mí la capacidad que tiene el ser humano para cumplir cualquier meta, aunque esta pareciese imposible.

Llegando a casa, luego de uno de mis viajes de negocio al Caribe, sentí el ambiente algo más movido que lo de costumbre, supuse con acierto que mi nieta se encontraba dentro, y pronta fue mi alegría al comprobarlo. Mi cansancio desapareció de forma inmediata y procedí a abrazarla, a ella y a sus acompañantes, dos amigas con las que compartía momentos lúdicos en los que las sonrisas y risas estaban a la orden del día.

Mientras jugaban, pude observar folios de papel y lápices de colores en la mesa, motivo por lo cual pregunté a que se debía la presencia de tanto material didáctico. Las tres me respondieron que iban a participar en un concurso de dibujo, de los que suelen organizar en el colegio, a lo que sentencié: "Supongo yo que lo ganarán".

De pronto una de ellas se me acercó y me dijo: "Yo sé que mi dibujo pasará a la final, quizás no gane pero lo importante es participar. Le sonreí muy tiernamente y le respondí: "Me parece bien".

Otra de sus compañeras, al escuchar la respuesta ofrecida por su amiga me dijo con más autoridad: "Yo me esforzaré mucho, se que quedaré entre las primeras". Sorprendido exclamé: "¡Muy bien!".

En eso siento que mi pequeña me abraza por detrás y me dice: "Yayo, yo ganaré ese concurso". Muy orgulloso, la subí a mi regazo y le dí un beso.

Al soltarla, las tres se sentaron en la mesa y prontamente se pusieron a dibujar.

Pasaron los días, y durante otro de mis viajes, llame a casa para enterarme de algún acontecimiento. Al ponerse mi esposa, y antes de poder saludarla me dijo: "Sabes que tu nieta ganó el concurso de dibujo". de pronto recordé lo ocurrido días atrás.

Me embargo el orgullo y la felicidad, pero entre tantos sentimientos se me ocurrió preguntar por el resultado de sus otras dos compañeras que compartieron lugar de trabajo. Me sorprendí al saber que una de ellas había logrado el segundo puesto y la otra a pesar de no ganar recibió una mención honorífica. Ese día me quedé pensando, y al día siguiente, así hasta volver a casa.

En el GRUPO MADEPLAX nos hemos impuesto un nuevo objetivo, una meta. Llegar a ella nos llevará mucho sacrificio, quizás tengamos que varios muchos procedimientos y actitudes. Quizás tendremos que dedicarle muchas horas y ganas a lo que estamos haciendo y lo que queremos llegar a ser. Pero de algo estoy muy seguro, si todos los que trabajamos día a día en este centro estamos seguros de alcanzar la misma meta, y estoy convencido que así es, entonces definitivamente lo lograremos.


José Tolosa Sanchis
Presidente
GRUPO MADEPLAX